Arnold
¿Qué hacer cuando se vive con dos excéntricos abuelos en una
casa de huéspedes donde no se permiten los chicos? ¿Cómo
llevárselas con una pendenci_ Helga, que puede vencerte incluso con
las dos manos atadas a la espalda y un ojo vendado? ¿Qué
harías si tu cabeza tuviese la forma de un balón de fútbol? Si
tu nombre
es Arnold, entonces sabes que significa todo eso, y ya te las has
ingeniado para convivir con esos detalles. Esta bien, Arnold tiene
sus problemas, gigantes o enanos, pero siempre encuentra la mejor
manera para solucionarlos.
Helga
¡Oh!
La agridulce y torturada existencia de Helga Pataki. ¡Cómo ama a Arnold!
Y como desearía aplastarle la cara de un golpe. Helga es alguien que jamás
baja la guardia, pero aún así se las arregla para ventilar sus sentimientos
de alguna
manera. Y para eso cuenta con la ayuda de tres cosas diferentes: El Pequeño
Libro Rosado, Los Cinco Vengadores y la Vieja Betsy. El Pequeño Libro Rosado
es su
diario personal, donde Helga muestra su lado más sensible, ya que lo tiene
lleno de poemas de amor dedicados a Arnold. Los Cinco Vengadores y la Vieja
Betsy,
reflejan su lado más duro, ya que son los nombres que le ha puesto a su puño
derecho y su puño izquierdo.
Gerald
Conocido como el Gran Cuentacuentos de las Leyendas Urbanas, Gerald
es un verdadero especialista del folklore de su vecindario. Además,
es experto en meter a su mejor amigo Arnold en toda clase de embarazosas
situaciones, aunque, afortunadamente, también es un maestro de salirse
de ellas. Ser el mejor amigo de un cabeza de balón de fútbol, significa
saber que hay una manera "Arnoldiana" de hacer las cosas. Y pese
a que no sabe exactamente como funciona eso, si resultan para Arnold,
entonces también funcionan para él.
Abuela
La abuela es una bibliotecaria retirada con una inacabable reserva
de energía. Es fanática de jugar a actuar, de dramatizarlo todo,
por lo qu eno es raro que llame a su nieto "Kimba", de igual manera
que lo llama Arnold. Claro, para Arnold no es un problema, pero toda
paciencia tiene su límita y la de un estudiante de cuarto grado parece
muy corta.
Abuelo
El abuelo es sabio y realista.
Desafortunadamente está tanto tiempo
ocupado por fuera que no puede enseñarle a Arnold las lecciones de
la vida de una manera que Arnold las entienda. También es propenso
a olvidar lo que está hablando, justo en medio de una conversación,
lo que no ayuda demasiado. Ni a entenderlo, ni a escucharlo, y mucho
menos a seguir sus consejos.